Sin dolor, seguiríamos mordiendo. Seguiríamos sangrando. Seguiríamos sufriendo, sólo que sin darnos cuenta. Tendríamos las mismas cicatrices, abiertas y cerradas. No evitaríamos que nadie nos mordiera, no evitaríamos que se llevaran pedazos de nosotros. Pero sin dolor.
Prefiero darme cuenta de que alguien me muerde, que alguien me desgarra, me deshace. Prefiero saber qué partes de mi faltan, qué partes se han llevado. Para retroceder. O avanzar.
Y así, de pronto, me doy cuenta de que, tal vez, no sea tan malo que me duelas, amor ~